El esclarecimiento a veces viene en momentos extraños. Como la
ocasión en que compré un almuerzo en un restaurante de comida rápida
conocido a nivel nacional. Estaba sumamente sucio, el personal era frío e
indiferente y sus actitudes fueron menos que amistosas.
Al observar este severo contraste. confrontando con mis experiencias
en otros locales de la misma franquicia me pregunté, ¿Porqué este lugar
es diferente?. Sabía que esta franquicia pagó la misma cuota, recibió el
mismo entrenamiento, tenía el mismo producto y también los mismos
manuales de procedimientos detallados.
Yo estaba confundido: ¿Qué podía estar mal en este local? Creo que en la gerencia había un problema pero no creo que esa fuera la respuesta.
Entonces vi las actitudes de cada uno de los empleados, de verdad que eran
capaces de llevar a cabo los procedimientos requeridos, desde que
editaron los manuales de procedimientos para que los jóvenes de 16 años
pudieran hacer las tareas con éxito. Pero el problema no eran las
habilidades sino el deseo.
Imagínese que está en un ambiente donde nunca podrá triunfar. Cada vez que intenta algo, le dicen que es un “tonto” o que "nunca llegará a nada".
Al tiempo en que busca esforzarse, ha dejado de alcanzar la excelencia,
ahora apenas quiere sobrevivir.
Este restaurante parecía estar lleno de sobrevivientes
no de buscadores de éxito.
¿Cuántos negocios están siendo llevados por sobrevivientes? El
Apóstol Pablo enseñó en Filipenses 4:8, "Por último, hermanos, piensen en
todo lo verdadero, en todo lo que es digno de respeto, en todo lo recto, en
todo lo puro, en todo lo agradable, en todo lo que tiene buena fama.
Piensen en toda clase de virtudes, en todo lo que merece alabanza."
Todos nosotros tenemos grabaciones que se repiten en nuestra cabeza
desde la juventud: "Yo no soy lo suficientemente bueno... soy un tonto...ó
nunca lo lograré así que para qué lo intento..." Quizá usted es un
sobreviviente que desea ser un ganador. Haga un esfuerzo, con la ayuda de
Dios, transformando su forma de pensar. Enfóquese en la verdad, no en las
mentiras que le dijeron en su juventud. La actitud representa la diferencia.
PREGUNTAS PARA REFLEXIONAR O DISCUTIR
1. ¿Cuáles son los mensajes en su cabeza desde joven?
2. ¿Se ve usted como un sobreviviente o un ganador? ¿Por qué?
Lea Efesios 4:22-24 y Romanos 12:2
3. ¿Qué le dicen estos versos sobre la actitud?
4. ¿Q qué le dicen acerca de transformar la forma en que usted piensa?